Cuerpo en la Ciudad

thumb_IMG_7076_1024.jpg

¿Espacios del gustar?

“(…) yo me enfrento a la ciudad con mi cuerpo: mis piernas miden la longitud del soportal y la anchura de la plaza, mi mirada proyecta inconscientemente mi cuerpo sobre la fachada de la catedral, (…) toqueteando el tamaño de los retraqueos y saledizos; el peso de mi cuerpo se encuentra con la masa de una puerta y mi mano agarra el tirador (…)”(Juhani Pallasma)

La ciudad de Barcelona, del turista es la ciudad del ojo, cuando empiezo mi recorrido por las Ramblas observo los estímulos visuales por todos los lados y el turista que “habita” esta calle. Me alejo, por el ruido, por la sensación de clausura en medio de la multitud. Mi paso es acelerado, me meto por una calle en dirección al Raval, los ruidos se alejan, hay mas espacio aunque la proporción de la calle sea mas estrecha. Miro al suelo, la dimensión y textura de las piedras me inducen a pasos largos, mis pasos entran en la lentitud de la misma calle. Me pregunto como este paisaje urbano tiene una repercusión en mis actos corporales, en mis movimientos, en mi ritmo de las vivencias.

Mi recorrido es por lugares familiares, y me pregunto que me lleva a volver a estes lugares concretos en la ciudad?¿Por qué me gustan estes lugares? ¿Cuáles son las cualidades espaciales que me llevan a elegir permanecer en este espacio urbano?

Llego al MACBA, el sonido me acompaña, ahora de los skates, un espacio donde la materialidad, la configuración, la forma de la plaza propician a una actividad. La luz incide sobre la fachada blanca del museo y se refleja sobre la plaza, pero aun el exceso de sol o calor no sirve de obstáculo a la practica de los skaters. Recorro varias callejuelas con una panoplia de sonidos, olores, intercambios de luz y sombra y estímulos visuales. Llego a unos pórticos que dan acceso a la Real Academia de Medicina, biblioteca y el claustro/jardín. Esta transición a través de la espesura y materialidad de estes pórticos me permiten aislarme de la calle, del movimiento citadino, del ambiente sonoro de los coches o motos, del mixto de olores. No recuerdo exactamente la distancia entre la calle y el claustro, pero ese corto recorrido es una transición, calibrando mi cuerpo para un cambio y me invita a una parada, a un estar y observar. No se porque siento este espacio del jardín Rubio i Luch como un refugio corporal.

¿Será apenas un recuerdo de lo vivenciado anteriormente? ¿Un conocimiento histórico o simbólico que me llevan de nuevo a esta plaza? Los edificios y plazas nos permiten regresar al pasado y experimentar el ritmo de la historia, estimulan la imaginación.

¿O existirá una memoria corporal? Vuelvo a este lugar porque me ha dejado una huella sensorial, por algún elemento que quizás no soy capaz de reconocer conscientemente. Será el calor transmitido por la luz solar en mi cuerpo, en un entorno urbano mayoritariamente de sombras que me dan una sensación de confort? O será ese olor a naranjas que inevitablemente se impregna en mi cuerpo repetidamente en mis estancias en esta plaza, que me recuerda a mis veranos de infancias. O incluso la textura de este espacio en el que me siento y tengo un contacto intenso que hace que me quede? Se establece por lo tanto una relación física entre el lugar y mi cuerpo, además de una relación emocional y de memorias corporales que me hacen querer volver.

Este paisaje urbano incita a varias vivencias, no soy la única que se apropia de este espacio. El mobiliario disperso (las sillas, las mesas, los juegos) permiten una apropiación y un uso distinto dependiendo del utilizador. La interacción de cada persona, de cada cuerpo con el entorno cambia mi percepción y mi modo de uso de este espacio. Son pequeñas decisiones en las cuales el criterio de diseño o el papel del arquitecto puede contribuir, aquí el mobiliario dejó de ser un accesorio y es parte integrante, dando una fluidez constante a esta plaza, lo que se puede entender como humanización del espacio.

Texto de mi autoria producido en el workshop Cuerpo en la Ciudad, impartido por la arquitecta Mónica Díaz Vera, titulada de la Universidad de Chile y organizado por el departamento GIRAS de la Universidad Politécnica de Cataluã, en el  congreso Achitectonics 2016. Me gustaría agradecer a todos la experiencia y espero en un futuro próximo poder colaborar en el desarrollo de proyectos como éste donde el cuerpo y los ciudadanos tienen un papel fundamental en la construcción de ciudades.
Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s